Homenaje a las mujeres de las Menas de Serón en la guerra, por Eduardo Marín Daza

A pesar de los años transcurridos mi interés en sí no es la guerra, es recordar a unas mujeres que supieron ponerse a la altura de las circunstancias.

Transcurría el año 1.937, no recuerdo el mes exacto (yo tenía pocos años ) y el Gobierno de la República se incautó de los talleres que la Sociedad Minera Cabarga San Miguel tenía en Las Menas de Serón, para utilizarlos en la mecanización de proyectiles para morteros, llegando al siguiente acuerdo:

Cabarga San Miguel trabajaría un turno de las ocho de la mañana a las cinco de la tarde para realizar sus trabajos necesarios y el Estado haría dos turnos con el consiguiente horario, el primero sería de cinco de la tarde a doce de la noche, y el segundo de doce de la noche a siete de la mañana. Al frente de estos dos turnos estarían dos jefes de equipo, Bartolomé Díaz Martínez y José López Arias, más cuatro operarios, personal cedido por la Empresa, el resto de personal sería mujeres solteras y unas pocas casadas para trabajos simples.

Para organizar y preparar el personal, desde el Arsenal de Cartagena, se trasladó a Las Menas un mecánico con la graduación de comandante, que en muy poco tiempo y cuando la producción estuvo en marcha, regresó a su lugar de destino.

Los proyectiles llegaban a Las Menas en varias piezas de fundición, en los talleres se mecanizaban, pintaban y embalaban, para enviar por cable aéreo a la estación de Los Canos (Km. 98), desde este lugar, unas veces por tren y otras por camión se mandaban a Cartagena, una vez allí se procedía a ponerles la carga explosiva y sus correspondientes espoletas, y ya sólo quedaba mandarlos a los diferentes frentes de combate.

Con estos simples renglones, yo he querido recordar que en un pequeño lugar del pueblo de Serón, que además de ser pequeña estaba aislado del mundo, ya que para acceder a él solo había caminos rurales, donde el transporte tenía que ser por medio de caballerías o simplemente andando, unas MUJERES con mucho tesón y muy buen trabajo, colaboraron con el gobierno legal de la República.

Eduardo Marín Daza, ALMERÍA


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